
En el Centro Natatorio Leno 2001, piscina municipal de Rovereto (TN), una intervención de rehabilitación encargada por el Ayuntamiento de Rovereto ha abarcado la renovación de dos zonas solárium con una superficie total de aproximadamente 150 m². El proyecto ha consistido en concreto en dos plataformas elevadas, una de 100 m² y otra de 50 m², integradas en un contexto público en el que estética, funcionalidad y seguridad deben convivir necesariamente. En un espacio destinado de hecho al uso de adultos, niños y familias, el pavimento no es solo un elemento arquitectónico, sino un componente esencial para garantizar confort, seguridad y fiabilidad.
La intervención surge de la necesidad de dar nueva vida a los dos pavimentos existentes con acabado en alerce natural que, con el paso de los años, se habían deteriorado debido a la intemperie, al frío y al natural transcurso del tiempo. Las superficies, ya comprometidas, dejaron de responder adecuadamente tanto desde el punto de vista estético como desde el punto de vista prestacional. De ahí la decisión de realizar dos nuevos pavimentos elevados con acabado en WPC claro efecto roble, un material más resistente y más adecuado para un uso continuado en una zona pública expuesta a los agentes atmosféricos.
Para la realización del proyecto se utilizaron 400 metros lineales de rastrel de aluminio EasyRail de 60 mm, más de 900 soportes BalancePro 125-225 mm con cabezal QuickOn, extensiones BalancePro h100 mm y soportes Lunar Support 40-60 mm.
Para garantizar un apoyo estable y óptimo de los soportes, se procedió en primer lugar a la preparación de la subestructura de hormigón, mediante la creación de las pendientes necesarias y la nivelación del plano de colocación.
Teniendo en cuenta que ambas plataformas requerían una altura final de 35 cm, se colocaron los soportes BalancePro 125-225 en combinación con las extensiones BalancePro h100. Esto permitió alcanzar correctamente la cota del pavimento terminado. Los soportes Lunar Support, en cambio, se colocaron por encima de los bordillos de hormigón presentes dentro del perímetro de las dos zonas solárium y que, anteriormente, sostenían las tablas de alerce. Los soportes Lunar Support resultaron especialmente útiles para compensar la diferencia de nivel y llevar todo el pavimento a la misma altura, garantizando una continuidad de colocación eficaz y segura.
Una vez finalizada la colocación de BalancePro y Lunar Support, se inició la instalación de los rastreles EasyRail que, gracias al cabezal QuickOn de los soportes elegidos, se fijaron con un simple clic, así como del acabado en WPC.
El tema central del proyecto es la seguridad, un aspecto fundamental en una estructura pública como una piscina municipal, donde el pavimento está sometido cada día al tránsito continuo de personas, al apoyo de objetos personales y a la permanencia prolongada de los usuarios en las zonas solárium. Además de la mejora estética y de la sustitución de un acabado ya deteriorado, la intervención tenía en efecto el objetivo de hacer más seguro el espacio, ofreciendo una superficie estable, fiable y duradera. También la elección del nuevo WPC va en esta dirección: con respecto al alerce utilizado anteriormente, garantiza una mayor resistencia con el paso del tiempo y requiere una menor separación entre las tablas, una solución útil por dos motivos. Por un lado, limita el paso de suciedad por debajo del pavimento, contribuyendo a mantener más limpia la subestructura; por otro, reduce el riesgo de que objetos personales de los usuarios del centro, como carteras, monedas, teléfonos o pequeños accesorios, puedan caer accidentalmente bajo la plataforma, como ocurría a menudo con el acabado anterior.
La intervención, proyectada por el arquitecto Alberto Sala y seguida por MP Edil Service di Filippo Maffei, requirió aproximadamente 15 días para su finalización. El resultado final es una rehabilitación que combina prestaciones técnicas, calidad estética y atención a la seguridad, devolviendo al Centro Natatorio Leno 2001 dos nuevas zonas solárium más resistentes, ordenadas y adecuadas para un uso público diario. En un contexto como este, el pavimento elevado se confirma como una solución eficaz no solo para renovar la imagen del Centro, sino también para responder de forma concreta a necesidades de protección, funcionalidad y durabilidad.